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lunes, 24 de marzo de 2014

RAIN PRINCESS






















"Y le rogó la Princesa Lluvia a sus hermanos, 
Llovizna de Primavera y Bochorno de Verano,
No olvidéis mi regalo: la fuente de la vida. 
Alimentad mi memoria y asid las bridas". 

Y la Reina de la Lluvia derramó sus últimas lágrimas de Invierno, 
Acongojada por su partir y partida en dos por su agónico retorno,
Sujetó con fuerzas su carruaje invisible y partió el cielo en dos. 

Una mitad se desgajó, arrancando con vigor el gris cenizo del Sol,
La otra mitad alumbró un bebé envuelto entre nimbos de agua dulce. 

El bebé se desperezó y se llevó uno de sus piececitos a la boca,
Entonces Llovizna de Primavera derramó su rocío sobre el niño,
Este creció y creció hasta que eclipsó al mismo Sol en encanto. 

"Mamá, mamá, ¿dónde estás?", preguntó.

Crece hasta que la tierra haya dado sus frutos,
Viaja hasta los resquicios privados de tu ser,
Con los afligidos y enfermos,
Con los que malgastaron su fe... 

Y en forma de esporas viajó,
A cientos de millas de su nana,
Subido en una diáspora febril.

Desde la que coloreaba las entrañas de las gentes,
Desde la que recordaba un reino muy remoto,
Desde la que podía ver los ojos de una madre: 

RAIN PRINCESS 

Hijo y madre destinados a entenderse, 
Mas no verse por las rémoras de hégira. 

He aquí su historia: 

Because the stars
That lie between us
Enlighten me strong
And lead my steps
Towards you,


Because I feel sure,
When you look at me
Over your realm
Of snowy clouds,

Where my dreams dream,

Because, even though miles
Separate us from each other,
My illusions of childhood
Are profiled in time
Like a rainbow in the sky...


Now I see your smile
Miles away from home.


Now I know that no one
Can stop my journey.


Now I found the bond
That binds our minds...


I will go to distant lands,
Into the very entrails
Of the Earth, enduring
The rain that drowns me.


I'll take previously
Unthinkable dangers:


From extreme heat
To the perpetual snows,


From the arid soil
To the summit ripping
The stormy horizon!


The tough fight within myself
Will reveal the man occult
Into my heart,


And reborn from my ashes,
I'll find you between the tempests.
Everything and more
Will do for you,
My salvation,


My liberty...

Lady of Water


Traducción: 

Porque las estrellas
Que yacen entre nosotros
Me iluminan férreamente
Y conducen mis pasos
Hacia ti,


Porque me siento seguro,
Cuando me miras
Desde tu reino
De nubes de nieve,
Donde mis sueños sueñan,


Porque, a pesar de las millas
Que nos separan (al uno del otro),
Mis ilusiones de niñez
Se perfilan en el tiempo
Como un arco iris en el cielo...


Ahora percibo tu sonrisa
A millas de distancia de casa.


Ahora sé que nadie
Puede detener mi viaje.


Ahora encontré el lazo
Que une nuestras mentes...


Recorreré tierras lejanas,
Adentrándome en las entrañas
De la Tierra, soportando
La lluvia que me ahoga.


Correré peligros
Antes impensables:


¡Desde el calor extremo
Hasta las nieves perpetuas,


Desde el árido suelo
Hasta la cumbre rasgando
El tormentoso horizonte!


La dura lucha en mi interior
Revelará al hombre oculto
En mi corazón,


Y renacido de mis cenizas,
Te hallaré entre las tempestades.

Todo y más
Haré por ti,

Mi salvación,

Mi libertad...

Dama del Agua

Juan M Lozano Gago ©
 

 
Almora - Princess of Rain
(turkish band)
 

jueves, 20 de marzo de 2014

LOS LATIDOS DE LA PRIMAVERA












 


Los tam-tams de un arcano tambor claman,
Oyes los bostezos que cabalgan con Céfiro?
Silencios que mascullan los elfos traviesos...

Los duraznos aguardan desnudos su arribo,
Atentas ardillas cubren con galas sus nidos,
Tan añorada es su henchida boca de frescor,
Instando a los hombres proclamas de amor,
Despachando mil musas en barcos de vapor.
Observo estandartes en montañas distantes,
Seducido por crepúsculos de seda brillante.

Dicen los mitos que Zeus entregó a su hija,
Ella se hizo simiente mas se tornó ardiente.

Los hombres raptaron su esencia con ciencia,
Acuarelas o figuras talladas en ébano eterno.

Perseverando cada año se tejió un manto,
Recibido por el Hombre del frío se libró,
Inspirando blasones de guerreros arteros.
Modestas fueron sus lozanas canciones,
Armoniosa floresta, su discurso legado.
Vivaces son los ojos que te contemplan,
Espontánea la sonrisa de quien te huele.
Resistiendo como la mariposa en la lluvia,
Atrapo entre tus pétalos los colores del cielo.

Juan M Lozano Gago ©
 
,
 
Enchantment
 

jueves, 6 de marzo de 2014

EL DESHIELO Y LA SAL...

Esperando a la Lluvia

En un día sin luz,

Porque la lluvia es vida

Y el Sol respira en mi interior,


Esperando a la fría Corriente,

Porque el invierno es recuerdo

De impresiones de amor,


Esperando a la espesa Hierba,

Que en los charcos se esparce

De matices frondosos,

Que a mi mundo proveen color,


Esperando a la Galerna

Que con firmeza me agita,

Porque prefiero la ventisca

Y su azote vivaz,


Esperando a la Noche,

Al placer de tus llamas,

Porque a tu lumbre

Mi alma se refleja mejor.


Es allí adonde mis botas gastadas

Dejan mi huella al pasar,


Es allí donde mis pasos meditan

Entre tierras sin nombre

El albóreo silbido

De tus labios de sal.


Entre brisas de mar,

Con tu aroma a azahar,

Bajo puentes de Luna,

Tus luceros en dunas.


Y presto oídos al crepitar

De tu fuego en mi faz.


Tu fragancia me evoca

Un recodo de paz.

Detenido en el tiempo,

Este instante fugaz.


¡Cincelado este esbozo,

Para siempre jamás!

Los latidos del tiempo

Mas sus ecos de viento...


Alegras mis días con tu luz

Brisa fresca que acaricia mis mejillas

Rocío de las flores despierta mis sentidos

Inconfundibles sensaciones

Llenan mi vida foráneamente

Juan M Lozano Gago ©














(acompañado de este tema musical)


 
Joey McIntyre - Moon River

jueves, 16 de mayo de 2013

El árbol del amor


Quiero compartir con todos vosotr@s esta preciosa historia sobre el Árbol del Amor, extraída de "Leyendas de Zacatecas: Cuentos y Relatos" de Juan Francisco Rodríguez Martínez.
 
En Jerez de la Frontera tenemos el placer de contar con uno de los ejemplares del Árbol de la belleza, del romanticismo (Cercis siliquastrum), que es además el más longevo de la ciudad.
 
El nombre científico de este árbol deriva del griego "Cercis" (navecilla), aludiendo probablemente a la forma del fruto y de la flor; "siliquastrum" está formado por la voz latina "silique" (algarrobo) y el sufijo "astrum" (parecido imperfecto). El nombre castellano de "árbol del amor" se debe al color rosa de sus flores y a la forma acorazonada de sus hojas. También se le conoce como "árbol de Judea o de Judas" por su origen. Según cuenta la leyenda, Judas Iscariote se suicidó ahorcándose en uno de ellos.
 
Su llegada a Europa tuvo lugar en la época de las cruzadas (año 1200) y su primer destino fue Francia. Desde ese momento su extensión por el continente fue muy rápida.
 
Zoo botánico de Jerez de la Frontera
 
Relato:

Caminante, detén solo un momento tu laberíntico deambular y sígueme; te guiaré hasta un frondoso árbol siempre verde llamado, según unos de origen europeo y según otros, de origen asiático, pero llamaremos con el nombre que le ha dado la leyenda, de "Árbol del Amor". Dice así:

Oralia, la hermosa jovencita de leyenda que dio origen al nombre con que popularmente se conoce al árbol, vivía en una de las señoriales casas que daban marco colonial al jardín. Con la lozanía de su edad, propicia para el primer amor, su cantarina risa contagiaba la alegría de vivir a todo lo que la rodeaba.

Era Juan un humilde pero risueño y noble barretero, que aun despierto soñaba encontrar la brillante veta de plata para ofrecérsela a Oralia, a quien amaba en silencio, mas al sentirla cerca la conciencia de su pobreza la alejaba como la más remota estrella.

Por las tardes, al salir de la mina, Juan se convertía en alegre y locuaz aguador, siempre acompañado del paciente burro al que recitaba sus improvisados versos de amor, caminando más de prisa con la dulce ilusión de contemplar a Oralia al entregarle el cristalino líquido, parte del cual era destinado de inmediato a regar las plantas del jardín y en especial el árbol que cuidaban con esmero.

La juvenil Oralia sentía a su vez nacer un entrañable cariño, más allá de la amistad, por el locuaz aguador que por su parte día a día se ganaba también la estimación de las familias.

Mas sin saberlo Juanillo tenía un rival, que tras la etiqueta de la cortesía y modales refinados, conquistaba cada vez mayor campo en el corazón de Oralia, quien experimentaba la ruborosa turbación de sus encontrados sentimientos, ante la presencia de Pierre, aquel francés que la colmaba de atenciones.

El destino había traído precisamente a su casa al francés al ocurrir la ocupación por las tropas invasoras en 1864, y por cortesía las familias dispensaban un trato deferente al extranjero, eximiéndolo de responsabilidad por los actos de un gobierno al que debía obediencia. El francés, siempre impecable en sus modales y pulcro en el vestir, les visitaba no tanto por corresponder a la amabilidad de la familia, sino con la secreta esperanza de impresionar a Oralia, de quien se había enamorado.

Con el permiso de los padres, solían sentarse bajo la sombra del árbol que Oralia regaba y cuidaba; entonces la joven dejaba volar su imaginación al escuchar la descripción que de su patria le hacia Pierre.

Juanillo sufría en silencio al contemplarlos juntos, incapaz de hacer nada para evitarlo, y al comprender la fatalidad de las barreras sociales que lo separaban de su amor, soñando siempre con encontrar la veta de plata que le ayudara a realizar sus sueños.

Trabajaba duro en minas abandonadas, soportando la fatiga; al final de la jornada, el agua de las minas limpiaba el polvo que cubría su piel, haciendo huir el cansancio, para dirigirse a con su fiel burrito a llenar sus botes del agua de la fuente y repartirla a las familias con quienes se había "amarchantado", cuidando de dejar al final la casa de Oralia para disponer de un poco más de tiempo en su compañía.

La simpatía del humilde enamorado hacía que Oralia lo esperara con impaciencia para que le ayudara a regar su árbol, como ya se había hecho costumbre. Al hacerlo, su regocijo se manifestaba en el lenguaje secreto de los enamorados; el árbol lo sabía y el susurro de sus hojas se confundía con el rumor de las risas de los jóvenes, mientras su follaje se inclinaba, en un intento de protegerlos de miradas indiscretas.

Dolía el corazón a Oralia cuando una tarde se encaminó hacia el templo. Postrada ante el altar, lloró en silencio al comparar dos mundos tan opuestos; su plegaria imploraba ayuda para tomar la decisión acertada en tan cruel dilema sentimental.

Al salir del templo y dirigirse a su casa sin haber logrado adoptar una resolución, se sentó en silencio bajo el árbol y el llanto volvió a sus ojos, su angustia provocaba la alteración del ritmo de los latidos de su corazón, cuando en su regazo cayó suavemente un racimo de cristalinas lágrimas que conmovido el árbol le ofrecía como amigo amoroso en su desconsuelo, y al contacto de sus tiernas manos, las lágrimas del árbol se convirtieron en un tupido racimo de blancas flores.

Oralia recuperó la paz junto a su árbol y encontró el valor suficiente para decidirse por su barretero, sin importarle su humilde condición.

Al día siguiente, el francés se presentó puntual en la casona y con semblante adusto informó de su próxima partida de la ciudad y del país. Otros vientos políticos flotaban en la nación y era urgente su traslado a Francia. Se llevaba el corazón destrozado por verse obligado a abandonar el afecto que había encontrado, y la despedida le resultaba aún más amarga al saber que jamás volvería a ver a Oralia, quien lo despidió junto al árbol, ahora ya tranquila al comprender que había tomado la decisión más correcta de su vida.

Mientras tanto, en la profundidad de la mina donde había cifrado sus esperanzas, Juan vislumbraba un tenue brillo, tan sutil y huidizo como la ilusión; una corazonada hizo intuir al gambusino la veta que buscaba, y con nuevos bríos continuó excavando con su barreta la dura roca que aún se resistía a entregar al imberbe joven su argentífera savia.

Al día siguiente, al llegar con el agua, Oralia lo notó más alegre y locuaz que de costumbre; no se pudo contener y al verlo tan feliz y sin pensarlo le estampó un impetuoso beso junto al Árbol del Amor que regaban ahora entre risas.

Juan ni de su rica veta de plata se acordó, y olvidó completamente el discurso que toda la noche había ensayado, al ver caer racimos de flores blancas del árbol, que así compartía la culminación de tan bello idilio en aquel tranquilo jardín, hoy plazuela de Miguel Auza frente al ex templo de San Agustín.

Desde entonces, las parejas de enamorados consideran de buena suerte refugiarse bajo las ramas del Árbol del Amor, para favorecer la perduración de su romance.

*****

Creo que se trata de una historia bastante desconocida en general, del mismo modo que lo es esta especie arbórea.

Por último, comentaros que el árbol del amor se suele cultivar como árbol ornamental ya que sus flores aparecen antes de que comiencen a brotar las hojas nuevas, naciendo directamente de los troncos más viejos. Además, en el transcurso de los meses de abril y mayo comienza a florecer de manera espectacular, y, aunque el árbol tenga ramas secas, las flores emergen igualmente, permaneciendo durante mucho tiempo, algo que rara vez se puede conseguir en un árbol.

(Juan Lozano)