Comienza un nuevo día,
Me asomo a la ventana
Y un pájaro me canta,
Recuerdo la alegría,
Cada uno de esos días,
Y la humedad me cala:
El aroma a la mañana,
De cafés con leche y tostadas.
Entre risas y jadeos,
A la velocidad del viento,
Surcando con mi bici la acera,
Bebiendo las ráfagas del tiempo,
Palpando los segundos con tiento...
Hice un pacto con la vida,
Cada día sería el más intenso,
Cada carrera, extenuante,
Cada tirón de músculos,
Un férreo puente... de bengalas.
Heme allí exultante,
En liza con la muerte.
Heme allí inconsciente,
Gastando mil cohetes.
¿Eran los atardeceres de gominolas
Robados al mismo Tiempo?
¿Eran los atardeceres violáceos
Regalos arrebatados del destino?
Con mis mofletes sonrosados,
A juego con mi camisa de cuadros rojos,
Con mi flequillo salvaje en la frente,
Y mis vaqueros manchados de barro,
Me zambullía en los mares de mantas,
Capitaneando un barco pirata,
A babor el Mar de los Sueños,
A estribor el Mar del Ocaso,
Y mis párpados cayeron pesados,
Cual telones al final del teatro...
Y ahora cabalgo las nubes,
Son sus crines de plata y niebla,
Mientras reposo sobre el cristal mojado,
Mis tercas manos hacedoras de milagros...
Sólo un café con leche y tostadas,
Sólo un nuevo sorbo de tus rayos anaranjados,
Descansando en el rellano
Estudiando su canturreo.
Juan M Lozano Gago ©
(acompañado de este tema musical)
Roxette - Milk and Toast and Honey

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