© de todas las fotografías y vídeo,
tomadas con una Panasonic
Lumix DMC-FZ45
Juan M Lozano Gago
He estado unos días conociendo Valencia, y sobre todo la Ciudad de las Artes y las Ciencias que me ha fascinado. La forma y disposición de los edificios, incluyendo lagos artificiales o una especie de jaula esférica de metal o un gran ojo que parece parpadear, el Hemisfèric, dan la sensación de estar pisando un nuevo planeta. Es una sensación mágica y casi irreal. Una vez dentro del Oceanográfico, es alternar en unos minutos entre el Ártico y el Antártico, o las aguas cálidas y tropicales. Aunque he de reconocer que no pude evitar curiosear en la tienda de recuerdos que hay justo en la entrada.
| Ágora |
El Ágora, que es este edificio semicircular y azulado, es lo primero que divisamos en el horizonte, y lo que hace prometedora la visita por momentos.
| Panorámica de las instalaciones |
Antes de acceder al acuario propiamente dicho, estuvimos merodeando por los alrededores y me llamó la atención unas esferas que representan el cielo astronómico o la Luna.
La zona de los lagos artificiales con su frescor es un lugar que infunde serenidad y una parada obligatoria para hacerse unas fotos.
Y llegamos por fin al Oceonagràfic, mi parte favorita del viaje.
El túnel de las aguas templadas y tropicales cumple a la perfección con su misión de sumergir a todo visitante en aguas profundas, rodeado por todas partes de peces.
Escurridiza y moviéndose como una especie de artefacto submarino de movimientos rápidos y sinuosos, finalmente se dejó fotografiar:
Y no quiero olvidarme de los simpáticos Dragones de mar, una especie en peligro de extinción que desconocía. Semejante a los hipocampos o caballitos de mar, pero más majestuosos, extraños y de compleja belleza. A decir verdad, las fotos no le hacían justicia, y grabé un pequeño vídeo de sus movimientos que os dejo ut infra.
A diferencia de los caballitos de mar no poseen una cola prensil. Habitan en los fondos tapizados por plantas o algas y pueden verse con facilidad a pocos metros de profundidad.
Su aspecto foliáceo se debe a las largas prolongaciones en forma de hoja que recorren todo su cuerpo y que desempeñan una función de camuflaje.
Son originarios de las costas sur y oeste de Australia. Constituyen todo un emblema marino e icono de la conservación marina.
Y así de relajante parece ser la vida del pez payaso y sus compañeros uajo del mar:
Dejando atras los acuarios y saliendo nuevamente al exterior, podemos encontrar a extrovertidas especies mamíferas como son leones marinos y sin lugar a dudas los delfines.
| Museo de las Ciencias Príncipe Felipe |
| Aquí un servidor |
Y llegamos por fin al Oceonagràfic, mi parte favorita del viaje.
| La Tienda del Oceanogràfic |
El túnel de las aguas templadas y tropicales cumple a la perfección con su misión de sumergir a todo visitante en aguas profundas, rodeado por todas partes de peces.
| Aguas cálidas y tropicales |
Escurridiza y moviéndose como una especie de artefacto submarino de movimientos rápidos y sinuosos, finalmente se dejó fotografiar:
| Manta Raya |
Y no quiero olvidarme de los simpáticos Dragones de mar, una especie en peligro de extinción que desconocía. Semejante a los hipocampos o caballitos de mar, pero más majestuosos, extraños y de compleja belleza. A decir verdad, las fotos no le hacían justicia, y grabé un pequeño vídeo de sus movimientos que os dejo ut infra.
A diferencia de los caballitos de mar no poseen una cola prensil. Habitan en los fondos tapizados por plantas o algas y pueden verse con facilidad a pocos metros de profundidad.
Su aspecto foliáceo se debe a las largas prolongaciones en forma de hoja que recorren todo su cuerpo y que desempeñan una función de camuflaje.
Son originarios de las costas sur y oeste de Australia. Constituyen todo un emblema marino e icono de la conservación marina.
Y así de relajante parece ser la vida del pez payaso y sus compañeros uajo del mar:
Dejando atras los acuarios y saliendo nuevamente al exterior, podemos encontrar a extrovertidas especies mamíferas como son leones marinos y sin lugar a dudas los delfines.
| Leones marinos disfrutando de un baño matutino |
| Soy el Rey... |
Estuvimos esperando más de dos horas para ver el espectáculo que ofrecen los delfines y sus entrenadores en el delfinario, pero valió la pena tan solo por ver su simpatía y los vínculos de cariño establecidos con sus cuidadores. Nos comentaron que la forma correcta de entrenarlos consiste en premiar o estimular las conductas requeridas y, por el contrario, ignorar las respuestas erróneas.
| Delfines mulares |
Los delfines mulares o de nariz de botella son una de las especies (de las treinta existentes) más comunes de delfín. Son sumamente sociables y suelen vivir en grupos de diez individuos. Su sistema de ecolocalización constituye una útil herramienta para localizar su alimento.
Entre los juegos que pudimos ver, nos enseñaron su capacidad de manteneterse casi en pie con su poderosas aletas caudales, su manera de nadar a gran velocidad o dar grandes saltos (guiados por ultrasonidos).
| y la ansiada recompensa |
Por último, os voy a mostrar algunas imágenes de los pingüinos antárticos, flamencos chilenos y otras aves o patos.
| Pingüinos antárticos |
| Flamencos chilenos |
Y parece que el tiempo se detuvo en estas plácidas y cristalinas aguas que atraparon la luz con efervescencia esmeralda...